Desde mi ventana controlo toda la ciudad. Ya conozco a mis vecinos de enfrente, uno de ellos tiene un gato enorme que está siempre mirando por la ventana, la otra tiene una casa decorada en plan minimalista en blanco negro y rojo y se pasa la mayor parte del tiempo cocinando. También puedo adivinar si hay auroras boreales esa noche y, forzando la vista, ver llegar barcos con comida para el bónus hacia el puerto. Vamos, sin duda la mejor habitación de Reykjavik. También soy afortunada porque el bonus que está cerca de casa ahora abre los domingos también, así que puedo ir ahora mismo a hacer la primera compra de la temporada.
No hace falta que os diga más para convenceros de lo que mola la habitación 31 de Guesthouse Aurora. Espero alguna visita!
1 comentario:
Prepárate, prepárate que se avecinan visituelas a ver con sus propios ojos esas peazo vistas de Reykjavik!!!!!!!!! Sí, sí, sí!!!!
Publicar un comentario