Nos levantamos ese día y fuimos a la cascada de los dioses, Godafoss. Después de eso, seguimos el camino del anillo en dirección Reykjavik. Por el camino paramos en Akureyri, vimos la puerta del Ártico y rodeamos un fiordo entero hasta que nos encontramos con focas. Tambíen paramos en los volcanes de Bifrost, y cuando se hacía ya de noche llegamos a casa. Después del largo viaje merecíamos un buen descanso, y así fue. Sin embargo, a la mañana siguiente continuaba el viaje para descubrir la Península de Rejkjanes y bañarse en el hot spot natural más escondido de Islandia.
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2 comentarios:
que guay la foto de las focas!!
Vaya viajecitos que nos hacemos, ehhh.
¿Cómo van tus preparativos para el próximo viaje? ¿Mucha penita?
Ya me contarás qué tal el maleteo...
Un besito!!
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