domingo, 1 de marzo de 2009

Primavera que no llega




Cuando todos pensábamos que se había acabado el invierno otra vez vuelve a nevar. Camino de la bolera empiezan a caer copos. Llegamos a la bolera y pedimos una pista. Me dan cada zapato de un tipo y nos disponemos a jugar. A pesar de los buenos tiros y los 20 km por hora los niños de la calle junto a la nuestra hacen más puntos que nosotros. ¿Cómo puede ser? ¿Cómo pueden ser tan buenos? ¿Cómo pueden tirar con las bolas pesadas cuando yo casi no puedo con la más pequeña? Serán los genes islandeses, el comer tiburón o el beber aceite de hígado de ballena, quién sabe. A continuación jugamos un billar y al típico juego que es una mesa con un disco deslizándose y tienes que conseguir meterlo en la “portería “(más que nada por hacer mención a Estopa) del contrincante. Lo mejor es que este juego era en una sala a oscuras con estrellas fosforitas (como aquellas que me regaló un amigo de mis padres para colgar en el techo). En resumen, nos lo pasamos muy bien y comprobamos cuánto le gustan a los islandeses este tipo de juegos.
Otra cosa más para hacer en el día malo de la semana cuando vengáis ( que alguno malo saldrá fijo). !Qué grande!
Cuando salimos ya estaba todo casi cubierto de nieve. No acaba de llegar la primavera al país de hielo.

1 comentario:

pulcraleo dijo...

Jajajajajajja
Que grande estopa!!! ¿Había también un tipo bajito pero eso sí vacilón???
Espero que dejarais el pabellón español bien alto, que ya sabes que hay algunos tiros que un buen bolero nunca puede fallar...
A ver si llega la primavera para cuando vayamos yendo para allá!!!

Por cierto, de qué eran al final los disfraces??? Yo diría que "¿Dónde está Wally?" pero ya sabes que en lo de los parecidos la que se lleva la palma siempre eres tú...

Un besito!!!!!