
Ayer por la noche, sobre las 10, hicimos otro intento para ver las auroras boreales. Como ya os había dicho, yo he ido en otra ocasión a un faro que hay no muy lejos de mi casa , ya que se supone que tienes que verlas en un sitio en el que haya oscuridad, que no haya farolas ni luces cerca.
El caso es que ayer era otro día perfecto para verlas. Un cielo azul completamente despejado, un frío considerable (-1 grado) y una probabilidad de 6 en la página de las auroras. Con las mismas nos abrigamos bien y nos llegamos hasta el faro. Nos encontramos a unos suecos que iban también a verlas pero que tuvieron menos paciencia que nosotros y a los 10 minutos se fueron. Nosotros esperamos un rato largo, casi 1 hora, hasta el momento en el que salía el último autobus. Mi compañera también se vino con nosotros, pero ella tiene bici y tarda 10 minutos en volverse a casa, así que se quedó un rato más . Cuando nos fuimos no habíamos visto nada, ni siquiera la mancha verde preludio de que van a aparecer en el cielo. Por lo visto, esto es así, a veces las ves a la primera, a veces no, pero los que las han visto dicen que merece la pena, que es algo indescriptible.
Entre nosotros nos hemos hecho una promesa: si el que se ha quedado más tiempo las ve justo cuando los otros se acaban de ir, nunca lo dirá, lo mantendrá en secreto para siempre, jeje.
Mi compañero, que tiene una cámara super buena me ha pasado unas fotos de unas auroras que vio un día. Son auroras de las verdes, de las más cutrecillas, pero al menos son fotos reales. Ahí van:
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