miércoles, 24 de septiembre de 2008

Mil calles llevan hacia el mar


Ni abrigos cortavientos, ni bufandas, guantes o gorros, sin duda lo más importante en Islandia es tener un buen calzado. Todas las calles están prácticamente siempre mojadas. Aunque no llueva, entre la humedad del ambiente junto al mar y la llovizna ligera que hay a menudo, no da tiempo a que se lleguen a secar las calles. Parece curioso pero es verdad. Sin tener un calzado que te aisle uin poco del suelo no eres nada. Las carreteras por la ciudad están hechas de un empedrado especial más áspero y rugoso que en Espaæa. Deduzco que es así para que los coches se agarren mejor al asfalto, ya que todavía no he visto el efecto de aquaplaning que tanto hemos estudiado para sacarnos el carnet de conducir.

Aparte de eso, por norma general cada familiar tiene 2 coches, uno normal y otro en plan todoterreno, pero lo más curioso es que estos todoterrenos tienen las ruedas gigantes. Parece que van subidos en una rueda de camión, y pienso que es así para poder circular con más facilidad en invierno con la nieve o poder cruzar ríos por la montaæa.

1 comentario:

Una margarita dijo...

Cova!

Estoy viva, aunque no puedo leer tu blog casi nada, ni escribir en el mío, pero sigo viva.

Todo bien, sin mucha novedad

Ya os contaré detalles en cuanto consiga internet...


Un besazo